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· 1927: Ferrant se presenta a dos concursos y obtiene dos fracasos: el del monumento al poeta Curros Enríquez, organizado por la Real Academia Gallega y el promovido para la realización de un grupo escultórico para la Plaza de Cataluña (Barcelona). Los sucesivos rechazos por parte de los representantes del arte oficial le apartan definitivamente de la vía "oficialista". Continúa con sus clases de modelado en las que intenta transmitir su visión del arte con nuevos métodos pedagógicos, labor que le lleva a Viena en el año 1927 con una beca de la Junta de Ampliación de Estudios.
· 1928-31: Sus contactos con el círculo posnoucetista barcelonés, entre los que estaban Granyer, Rebull y Casanovas, le animan a exponer en canales de exhibición no estrictamente institucionales como la Sala Parés (1928) con la Associació dÒEscultors, la Exposición Universal de Barcelona (1929), el Saló dels Evolucionistes (Sala Parés, 1931), la Exposición de Primavera y el Círculo de Sant Lluc (1932) y en la inaugural de las Galerías Syra con el pintor Francesc Domingo (1931). Ferrant, influido por cierto mediterraneísmo, descubre, en estos momentos, los recursos que proporcionan el acercamiento a modelos de estatuaria griega arcaica y egipcia y a las capacidades expresivas de los materiales. De este año data una de su obras más significativas, Mujeres en reposo. En esta época viaja a París y Bruselas (1929) y Berlín y París (1931).
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