Pues nada, mira, ésta es de cuando ingresó en la mili mi marido, que se la sacó en Zamora, de recién ido a la guerra … Si, por carta, esta por carta.
Uy, tenía yo una de cartas … ninguna, ninguna, porque las quemamos los dos una noche a la lumbre, las fuimos tirando a la lumbre, las que yo tenía de él y la que él tenía mías … ¡Qué se yo! sacamos las cartas y, pa qué las queremos aquí ya, vamos a quemarlas, pues a quemarlas. Ya estábamos juntos.
Porque es que a mi marido no lo querían, porque era pobre no lo querían y como era pobre pues yo no … nos veíamos a lo mejor cada 15 días o nos valíamos a lo mejor por mediación de trucos. Venía con permiso al pueblo y casi, bueno que casi, que no nos veíamos...
... Él saltaba todas las noches las puertas del corral y debajo de la tenada de la leña había una piedra grande y en aquella piedra dejaba la carta. Y yo me levantaba por las mañanas y todas la mañanas iba al mismo sitio, iba, levantaba la piedra y cogía la carta y la metía pal bolso.Que estaba este chico allí ya cuando él fue y al estar allí pues "dijon", pues vamos a sacarnos una fotografía, pues vamos a sacarnosla, porque este chico era hijo del secretario que teníamos en el pueblo, y este tenía ya pues sus estudios y era un poquito más… mira ya ha muerto también.Tres años estuvo