Ésta fue la "primer" foto que yo me hice para mandársela a mi marido. Fue un domingo que salimos paí pal pueblo, que le llaman el barrio abajo, y estaba el fotógrafo, pero yo no tenía vestido, iba con la bata de diario. Y dice una que iba conmigo 'pues quítate esa ropa y te pones el mi vestido…' Al venir de la guerra, porque ésta la tuvo siempre él y tenía otra, y la tenía puesta aquí en el brazo y luego aquí tenía otra. Y yo le decía, “bueno” – ya cuando estaba mu malito ahora- “nunca te dicho quién es esa chica que tienes en el brazo, ¿por qué no me lo dices?”, dice “si ya no acuerdo”...
... Pero yo siempre confié que era la madrina de guerra. Sí, lo tenía como esos tatuajes que se preparan, y a mí me tenía aquí, aquí me tenía, con aquella fotografía. Luego aquella fotografía, yo no sé, por dónde han ido que no las he vuelto a ver.